jueves, 18 de agosto de 2011

LA BIBLIOTECA

Fr. Luis Gabriel Sánchez Loaiza, O.S.A.

Los documentos que he leído me han permitido involucrarme con mayor profundidad y desde un aspecto cada más global y general, ya que me encuentro con mis hermanos trabajando en un proyecto tal vez no tan grande como la red de Bibliotecas o los proyectos de lectura de la nación, pero sí tratando de recuperar el fondo antiguo de libros que poseemos en la Provincia. Este se halla un poco descuidado, pero gracias a los elementos que la ciencia ha inventado y avanzado en la conservación del material bibliográfico, es posible recuperar mucho de este material.

Por otro lado, me siento muy orgulloso de los avances políticos y legislativos con los que cuenta la nación en relación a la conservación del material bibliográfico, son estas las herramientas con que contamos para la defensa de los documentos antiguos que hasta hace muy poco tiempo se han visto apreciados y que en algunas situaciones aun hoy se ven con desprecio y lejos de su valiosa información de carácter antropológico y relativamente transcendental.

Me ha llamada la atención la historia del proceso histórico de la Biblioteca, la cual ha tenido una gran batalla por involucrarse en el pensamiento del ser humano, pasando por ubicarse en la simple conservación de libros, a ser considerada un mecanismo de conocimiento humano, pasando por las crisis institucionales de la historia como los bajos presupuestos en la publicación y conservación de material bibliográfico, luego fue considerada por varios gobiernos en el mundo como la entidad cultural que se debe encargar de velar por el desarrollo cultural, histórico y espiritual de la humanidad.

El reto actual de la biblioteca es la comunión que debe existir entre las diferentes instituciones conservadores de documentos bibliográficos, puesto que es necesario conocer y hacerse conocer en un mundo en que la globalización ha hecho que la realidad sea toda una noticia en tiempo real.

La experiencia de la biblioteca debe ir avanzando según los grandes progresos tecnológicos que la misma humanidad ha hecho para su beneficio, por ello, la biblioteca debe irse ubicando en el lugar que le corresponde, brindando cada vez mayores servicios a la sociedad en la cual se sitúa, teniendo presente que estas irán prestando un servicio cada vez mayor, según el apoyo que reciba de las administraciones a ellas confiadas, en la que se deben contar con recursos estables, de modo que se actualice constantemente la información y el material bibliográfico.

La constitución colombiana posee considerables artículos que contemplan el tema de la conservación del material bibliográfico en el que se defiende la cultura y su trasmisión, tarea encomendada a los diferentes gobiernos que han existido; el desafío está en tratar de recuperar en las conciencias de la sociedad la importancia que tiene la biblioteca. Ahora se puede contar con proyectos que tienen como fin la lectura y visita de más usuarios a las bibliotecas iniciando con los más pequeños hasta los mayores, creándoles un hábito de lectura y de amor por el libro, pues esta educación se verá en el mañana en la administración de las mismas instituciones.

Por último la biblioteca se ubica dentro de los instrumentos con que cuenta la humanidad para conservar su patrimonio cultural y su historia dentro de las ciencias que han ido creciendo y valorándose. En la actualidad cada vez más los gobiernos se dan cuenta del valor que tiene una institución como la biblioteca dentro de la sociedad y la labor que constituye en la educación, la cultura y el avance de las ciencias y la tecnología.